Unanimidad entre las organizaciones de padres, titulares y profesores de la enseñanza concertada, en defensa de la libertad de enseñanza.

Accede a las notas de prensa de CONCAPA, COFAPA, CECE y Escuelas Católicas y los escritos enviados a la Ministra de Educación de FSIE y USO.

También la Conferencia Episcopal Española a través de su Comité Ejecutivo ha elaborado una nota en relación a las declaraciones de la ministra de educación Isabel Celaá sobre la consideración de la educación concertada y la clase de religión.

 

 

Nuevo artículo de Jesús Muñoz de Priego sobre adoctrinamiento en las aulas

Que la escuela es un pilar del adoctrinamiento es una realidad. Las aulas están llenas de ideología y ello es inevitable. Lo deplorable es que el ideario no se haga explícito para que los padres elijan con conocimiento de causa la educación que quieren para sus hijos.

¡Ay! Cuánto me molesta que, ante lo evidente, y a veces hasta inevitable, se reaccione con asombro, con consternación fingida y artificio, porque me acaba demostrando que quien así actúa o es un incauto, ignorante, o es un cínico, y no sé lo que es peor… o igual sí que lo sé.

Lo cierto es que, ante el debate sobre el adoctrinamiento en la escuela, catalana en este caso (exímame, por favor, de usar el término “presunto”, como en los procesos penales, porque aquí no parece caber esa cortesía), lo que resulta desolador ya no es que se adoctrine (como en realidad todo el mundo sabía), sino que nos escandalicemos por ello. Ya se sabe: no hay peor ciego que el que no quiere ver. ¿Alguien podría siquiera pensar que, siendo la escuela pública de la titularidad de la Administración, en este caso en un Gobierno de ideas independentistas, se iban a abstener de usarla para hacer proselitismo de sus ideas? ¿Alguien podría pensar que cualquier Gobierno, de cualquier lugar del mundo, no hace lo mismo? Pero, hombre de Dios, ¿qué le hace a usted concebir que es lógico que cualquier Gobierno, del signo que sea, va a querer controlar, por ejemplo, los medios de comunicación, pero se va a mantener puro y virtuoso, al margen del ámbito educativo?

 

Seguro que no le descubro nada si le afirmo que la escuela ha sido, es y será, el instrumento de socialización principal de nuestra sociedad, mecanismo de control o de cambio social. Tener a alumnos sentados durante horas, días y años, de forma obligatoria, es el sueño de cualquier vendedor, de lo que sea. Demasiado seductor para que cualquier institución no quiera intervenir o participar. Y el Estado, ese ente etéreo y abstracto pero controlado por políticos de carne y hueso, también. El querer participar del ámbito educativo para conformar la sociedad del mañana no presupone un interés ilegítimo o espurio, quizás el callárselo o hacerlo de forma vergonzante, igual algo más.

La escuela, toda la escuela, está preñada de ideología, de opciones axiológicas, de cosmovisiones. Así ocurre, desde el concepto formal de escuela -y seguro que ha oído hablar del currículum oculto, que supone que al determinar cuáles son las asignaturas y materias y cuál su contenido se hace siempre un proceso de selección y omisión-, que nunca es aséptico; hasta el informal, porque el docente no puede entrar en el aula y colgar lo que es y lo que piensa en el perchero de la entrada junto a su abrigo. El docente entra e interactúa con sus alumnos desde lo que es.

Por tanto, hoy ya no cabe hablar de una escuela ajena a lo axiológico. Pero es más, cuando el fin de la educación es el pleno desarrollo de la personalidad (art. 27.2 CE), la educación integral del alumno… cuando se habla de la escuela total y se le pide que asuma no solo su tradicional socialización secundaria, sino también la primaria, aquella referida a los principios y los valores, porque, con la dejación por parte de las familias, si no es así, asumirán ese papel los youtubers y los cantantes de reguetón… no parece que lo mejor sea plegar velas e intentar excluir cualquier elemento axiológico, o ir a una única opción de mínimos.

Reforzar la capacidad de elección

Lo bueno de todo esto es que estamos en un marco democrático donde se reconoce la libertad de enseñanza, y esto posibilita que haya diferentes opciones, diferentes idearios, diferentes cosmovisiones en el ámbito educativo, que se ofrecen y los padres los pueden elegir libremente y, gracias a la financiación pública de estos centros, cualquiera puede elegir, no viniendo previamente determinado por condicionantes económicos. Los ricos y los poderosos siempre pueden elegir, en cualquier sistema, aquí y, fíjese, seguro que hasta en Cuba y en Venezuela; la libertad de enseñanza lo que permite es que puedan elegir todos los ciudadanos.

Pero lo malo es que hay algunos que aspiran a eliminar la libertad de enseñanza y abogan por una escuela pública única, como modelo excluyente, en manos de la Administración pública de turno y del Gobierno que la controle en cada momento. Con el monopolio en la escuela, el riesgo de adoctrinamiento no es que sea mayor, es que es absoluto. ¿Se imagina usted, votante del PP, una escuela pública única en manos de Podemos? ¿Se imagina usted, votante de Podemos, una escuela pública única en manos del PP?

Lo rechazable no es que la escuela tenga carga ideológica, asumamos que no hay otra opción, es inevitable, y hasta si se pretendiera excluir cualquier planteamiento axiológico o religioso de la escuela eso ya no sería una postura “neutral”, la falta de opción, sino una opción entre otras (la neutralidad se niega a sí misma). Lo deplorable es que, teniendo toda la escuela carga ideológica, no se diga, no se haga explícito, para que el padre pueda elegir con conocimiento de causa la educación que quiere para sus hijos. En el caso catalán, lo malo no es que la escuela pública hiciera proselitismo del independentismo (¿no habría sido igual de parcial si se hubiera postulado abiertamente en contra o si intentara, si es que eso fuera posible, abstenerse y eludiera, como el agua y el aceite, el tema de marras?), lo malo es que los padres que la eligieron no lo sabían.

Cuando la escuela hace explícito su ideario, entre otros de otras escuelas, incluida la pública dirigida por el Gobierno que sea, los padres lo conocen y eligen el centro (por eso o a pesar de eso, que de todo hay), pero con conocimiento no cabe adoctrinamiento alguno. Cuando la escuela no hace explícito ese ideario, que siempre tiene, aunque a veces sea por negación o por rechazo o por exclusión de determinadas opciones, el riesgo de adoctrinamiento crece. Cuando no cabe elegir escuela, esta es monolítica, única y excluyente, el adoctrinamiento es inevitable y total.

Menos mal que en Cataluña no hay una única escuela… de momento.

 

 

La educación católica devuelve a la sociedad cuatro veces más de lo que recibe en inversión

  • Frente a los 4.866 millones de euros que recibió en 2016, hubo un retorno de la inversión de 19.735 millones
  • La Conferencia Episcopal presenta un estudio sobre el impacto socieconómico de sus centros

La inversión que la Iglesia hace en la educación de orientación católica se multiplica por cuatro cuando se calcula su retorno a la sociedad. De esta manera, los 4.866 millones de euros invertidos durante el año 2016, han revertido en el conjunto de la ciudadanía en una inversión calculada en 19.735 millones de euros, según hecho público en rueda de prensa, en la mañana de este lunes, 28 de mayo, en Madrid, la Oficina de Transparencia de la Conferencia Episcopal Española.

De esta manera, las actividades educativas de orientación católica en España generan 4,1 euros de beneficio para la sociedad por cada euro invertido, según el informe realizado por la consultora PwC, que ha utilizado la metodología SROI (‘Social Return on Investiment’), que calcula el retorno a la sociedad de la inversión realizada –en este caso, en educación– atendiendo a tres factores cuantitativos: la contribución que realizan los ahora estudiantes a la Seguridad Social a lo largo de su vida laboral (en su valor actual); su contribución a través del IRPF; y el salario percibido, que repercutirá también en el desarrollo y riqueza de la sociedad, según señaló  María Luz Castilla, de PwC.

Del desglose de este estudio–que forma parte de la Memoria Anual de Actividades de la Conferencia Episcopal, que se presentará a mediados de junio–, en el ámbito no universitario (Primaria, Secundaria y Bachillerato) los centros educativos católicos retornan a la sociedad 14.252 millones de euros, cuando han recibido, a través e  que subvenciones públicas, cuotas educativas y otros recursos aportados por cada estudiantes, de 4.298 millones de euros, con lo cual la estos centros devuelven a la sociedad 3,3 euros por cada euro invertido.

2.591 colegios, 15 universidades y 1,5 millones de alumnos

En cuanto a la enseñanza universitaria de inspiración católica, el dato es casi diez veces superior (9,6 euros por cada euro), dado que si la inversión realizada en estos centros fue de 568 millones, el retorno social fue de 5.483 millones, atendiendo a la contribución realizada a través de la Seguridad Social, el IRPF y los salarios netos.

Esta impacto socioeconómico –según puso de relieve Ester Martín, directora de la Ofician de Transparencia– se debe gracias a la labor que desarrollan los 2.591 centros de educación no universitaria –con 1,5 millones de alumnos y 102.476 docentes– y las 15 universidades vinculadas a la Iglesia, que tiene a 87.425 alumnos matriculados.

Noticia publicada en  Vida Nueva Digital

Informe de “enLibertad” sobre la proposición de Ley de Podemos sobre proceso de integración voluntario de centros concertados en la red pública

El Coordinador de “enLibertad”, Jesús Muñoz de Priego, analiza la proposición de ley, que considera “como un ataque desmedido y categórico contra la libertad de enseñanza, pues supone un avance hacia la reducción y la desaparición de la concertada (escuela de iniciativa social financiada con fondos públicos), sin la que no puede existir libertad de enseñanza alguna, y, lo que viene a ser lo mismo, la defensa de una escuela pública única, como modelo excluyente, que en sus propios términos descarta la posibilidad de elegir modelos o tipos de educación diferentes, distintos, y, por tanto, imposibilita el ejercicio de la libertad de enseñanza”.

Se analiza y crítica la argumentación de dicha proposición de ley basada en un derecho ficticio a la educación “pública”; una reinvención histórica del origen de la concertada como transitoria y subsidiaria de la pública, que es totalmente falsa; y la utilización de datos sin rigor, mezclando referencias de privada concertada y privada de pago, y menciones a otros países sin matices y sin tener en cuenta los diferentes modelos de prestación del servicio educativo y de intervención, colaboración, convenio, de la sociedad en la escuela pública”.

Escuelas Católicas insiste en que la concertada no solo es un “apoyo” a la escuela pública

Ambas redes son complementarias, necesarias para el sistema educativo y garantes de la libertad de enseñanza.

Escuelas Católicas, ante las declaraciones realizadas por Iñaki Gabilondo en el vídeo blog de El País “La voz de Gabilondo” en las que se dice que ahora la enseñanza concertada tiene 160 millones de euros más que antes de la crisis, mientras que la pública sigue 6.500 millones de euros por debajo, quiere aclarar lo siguiente:

 

Accede al contenido completo de la Nota de Prensa

 

 

Seguimiento en medios de la presentación enLibertad en La Rioja

En la siguiente entrada puedes acceder a todas las apariciones en medios de la presentación de la iniciativa enLibertad en La Rioja. Los pasados días 20 y 21  marzo dichos medios ofrecieron una amplia cobertura a nuestra iniciativa, TV, radio y prensa informaron mediante entrevistas a nuestro coordinador Jesús Muñoz de Priego.

Entrevista en TVE La Rioja el 21 de marzo de 2018

 

 

Entrevista en Popular TV el 20 de marzo de 2018

 

A continuación puedes reproducir los audios de las entrevistas realizadas a Jesús Muñoz de Priego en radio:

 

 

Apariciones en prensa:

 

 

Informe de enLibertad sobre la nueva jurisprudencia del Tribunal Supremo en materia de conciertos educativos.

El argumento de la disminución demográfica.

 

El presente informe analiza la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo, que se ha dictado en recursos contenciosos-administrativos frente a órdenes en las que la Administración educativa pretendía la no renovación de conciertos, alegando la existencia de disminución demográfica y, como consecuencia, que con dichas unidades o aulas no se cubrían necesidades de escolarización.

A lo largo del informe podrá verse la trascendencia de la demanda social del centro, como elemento fundamental acreditativo de la libertad de enseñanza; que la programación de la Administración no puede ser ilimitada ni arbitraria y que viene condicionada por el respeto a las libertades individuales de los ciudadanos (el ejercicio de la libertad de enseñanza) y la demanda social; que, en ningún caso, cabe entender que la concertada es subsidiaria de la pública, y que, por tanto, no es defendible que solo quepa concertar allí donde no haya suficientes plazas en centros públicos, sino que, por el contrario, ambas redes son complementarias; y, que, sin embargo, la nueva jurisprudencia parece dejar sin contenido el artículo que regula la preceptiva renovación del concierto salvo causas tasadas, contradiciendo jurisprudencia anterior de la misma Sala.

La jurisprudencia que se analiza desenmascara que detrás de las reducciones no hay una actuación técnica y objetiva de programación, sino intereses políticos e ideológicos, contrarios a la enseñanza concertada y, por tanto, a la libertad de enseñanza.

En el informe se concluye que aunque los fallos de las sentencias mayoritariamente son a favor de los intereses del centro, no obstante, la defensa fundamental de la libertad de enseñanza no debe producirse en los tribunales, sino en el debate social.